DE rojo, en alfombra blanca, 14 de 17 nuevas convictas llegaron al penal de San Ángel.
A la entrada las esperaban los dos primeros carceleros, Anette Cuburu y Javier Poza.
Lo que se supondría tendría que ser un avasallante griterío porque las metieran a la cárcel se convirtió en ovaciones para cada una de ellas, pues según se murmuraba, "mataron para vivir".
Rosa Heredera (Daniela Castro), quien por su ambición y codicia llegó al homicidio fue llevada a su celda.
Después Julia Encubridora, madre e hija (Angélica María y Vale), las mismas que aceptaban los abusos y violaciones acompañaron a la primera.
Carmen Honrada (Carmen Salinas), ésta que por dignidad y tras ya no soportar tantas humillaciones tuvo que asesinar también llegaba a la penitenciaría, mientras que Ana y Paula Ultrajadas (Karime Lozano y Elza Pataki), las cuales tuvieron una relación truncada por un hombre, no llegaron a bordo de la panel que las debería de haber conducido desde el Ministerio Público.
Sin prejuicios y como si nada hubiera pasado, las Garrido Codiciosas (Paty Navidad, Galilea Montijo y Ana Brenda Contreras) se presentaron ante las internas, a final de cuentas su asesinato estuvo planeado, todo lo contrario que Ofelia Enamorada (Nuria Bages), la cual definitivamente seguía en shock por haber cegado una vida precisamente en nombre del amor.
Laura Confundida (Sherlyn), la hija que se dio cuenta que su padre jugaba la doble moral, no cruzó por la alfombra, la llevaron por detrás del reclusorio por su peligrosidad.
Soledad Cautiva (Angelique Boyer), quien sufrió el esclavismo para ejercer la prostitución también estaba consternada, al tiempo que Clara Fantasiosa (Edith González) seguía como víctima de su paranoia al tener miedo hasta de su propia sombra.
Tita Garza, estafadora (Patricia Reyes Spíndola), recibió un verdadero regalo de cumpleaños la noche de ayer, pues aunque su caso aún necesitaba de pruebas, la avaricia la perdió.
Ahora era el turno de Tere Desconfiada (Susana González), la cual aún padecía la impotencia de su crimen, mientras que Cecilia Prohibida (Adriana Fonseca), aún estaba esperanzada en que su tentación amorosa, su hermano, aún pudiera salvarla.
La última en la pasarela fue María Pescadera (María Sorté), que fue víctima de sus propias emociones y su frustración, y por eso ahora tenía que estar tras las rejas.
En el interior del penal las esperaba la celadora principal, Adela Micha, hablaba como si de verdad se tratara de la cárcel misma, pues con una serie de incoherencias las presentaba ante las 13 asesinas que hace un año comenzaron a vestir las prendas de prisioneras.
Algo particular sucedió. Una chica que pasó 3 años de su vida en una cárcel de Brasil, ahora era parte de esta prisión. Gloria Trevi decidió cantar con las encubridoras "El favor de la soledad", para seguir con dos de las antiguas prisioneras, Cristina Rebelde (Daniela Romo) y Cándida Esperanzada (Lucía Méndez), para hacer "El recuento de los daños".
Continuarían tres aventureras: Cecilia, Clara y una de las Garrido le ayudaron a decir "Todos me miran".
Además, Soledad, Laura y otra Garrido se pusieron a tono durante "5 minutos".
El recibimiento tenía que llegar, no sin antes escuchar a las 14 nuevas presas cantar con Gloria "Qué emane", el cual adoptaron como su himno de batalla en este nuevo año.
Tras una foto oficial, no precisamente para su expediente criminal, las mujeres asesinas recibieron la orden de ir a sus crujías, era el momento de apagar las luces, pues al otro día tendría que comenzar una nueva vida, ésa en la que estarán limitadas por cuatro paredes por sus crímenes y que para la sociedad ya es cosa juzgada.
Cabe destacar que Antonia Desalmada (Lety Calderón), Martha Asfixiante (Nailea Norvind), Patricia Vengadora (Danayanti Quintanar) y Emilia Cocinera (María Rojo) las abrazaron a su arribo, efectivamente, la vida en un penal no es vida, como siempre les ha recomendado el alcalde de éste, Pedro Torres.
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